Emilio Pascual, director de Cátedra, poco antes de cerrar la edición de las obras completas de Sherlock Holmes, recibió un poema anónimo. Se sospecha que el autor puede ser un conocido autor modernista, sin embargo, se desea respetar el deseo del escritor (y de sus herederos) de permanecer incógnito y se acepta con agrado infinito su particular homenaje a Holmes y Watson:

No hay nada elemental, solo la muerte,
merece algún respeto:
la vida es tal recurso de la suerte,
que un fracaso es un reto.
Así que, amigo mío, no lamente
descubrir el secreto:
el tiempo aquí no sirve, sea valiente,
que yo soy su amuleto.
Y no se quede ahí mirando todo,
buscando explicaciones:
se respira mejor desde aquí fuera.
No hay nada elemental ni hay otro modo
para estas vacaciones:
vámonos, Holmes, el infinito espera.